Entradas populares

martes, 27 de agosto de 2019

Gustavo Bazán -Estudios de Guitarra -Conservatorio D´Andrea

Estudios formales de Teoría, Solfeo, Guitarra. Exámenes rendidos en el Conservatorio D´Andrea (Dirigido por la Sra. Blanca de D´Andrea) -en la Casa matriz que estaba ubicada en la calle Tte. Gral. Perón 1919 (ex Cangallo) -CABA- Ciudad Autónoma de Buenos Aires-República Argentina- entre los años 1968-1978.
Tenía varios certificados anuales, de los cuales solo he encontrado dos ó tres. Este lo atesoro con particular aprecio, ya que obtuve la máxima puntuación (10 puntos) en ejecución de Guitarra en 1977.

LA GUITARRA – Yo quería ser Cantor

Cantaba yo desde niño naturalmente con un desparpajo propio de la inocencia y la felicidad de habernos mudado a vivir casi en el campo,  desde los seis años y tener un hogar bien constituido, con unos Padres amorosos y humanistas. Recuerdo que me paraba sobre el muro construido para albergar el sitio que ocuparía un buzón de correos –mi Mamá trabajaba para la Empresa Nacional de Correos y Telecomunicaciones en esos momentos- y yo me ponía a cantar, allí parado, la Zamba Angélica, que estaba de moda entonces. Es probable que tuviera una guitarra en esos años y que la haya roto en un berrinche por no porque no sonaba como yo escuchaba en los discos, la música que se oía siempre en el tocadiscos de mi casa. Mi público eran los vecinos que pasaban por la calle, y ¿Quién sabe qué pensarían?, pero así se manifestaba mi espíritu en aquellos años de la infancia.

Tuve la suerte de conocer la música regional en sus raíces, en sus zonas de influencia e interactuar con sus cultores, como relataré más adelante. Pero eso vendrá luego de un largo proceso de aprendizaje. En aquellos años que viví en Capital hasta los cinco años –en Rincón 116 y en la casa de mi abuela en Concordia 5089-, mi Padre nos llevaba a una Peña folklórica al lado de la entonces Radio El Mundo (Maipú 555), adonde actualmente funcionan los estudios de Radio Nacional, a la cual también acudíamos a ver artistas en vivo en el Estudio, algo maravilloso. Había en la entrada de Radio El Mundo, un busto color dorado elaborado sobre una mascarilla post-mortem de Gardel. Al lado estaba la Peña “Mi Refugio” (dato aportado por la cantora nacional Perla Aguirre). En aquella Peña aprendí a apreciar aquellos artistas nacionales e internacionales de gran nivel que llegaban a presentar su arte, cómo Antonio Pantoja, Ariruma, Samuel Aguayo y su Arpa,  

María Luisa Buchino y sus Llameros -en la foto- (luego se radicarían en México),  también Arnoldo Pintos (Profesor e interprete de Charango y Guitarra y otros instrumentos), Apachaca (Gallardou), Félix Pérez Cardozo, y tantos otros. En la radio actuaba Atahualpa Yupanqui, Orquestas de Tango, y tantos otros. Aquel reducto de una música que iba llegando a la Capital, transportada por aquellos “indios”, cómo tal vez calificaba el porteño a aquel movimiento que trasladó la música del interior a la gran ciudad. Eran los pioneros “cabecitas negras” que impulsaron nuestra música nativa…., lindos recuerdos….

Esa misma música tuvo que pasar el desprecio de las élites, el menoscabo de su entorno, por desconocimiento.  Por los prejuicios hacia los habitantes del resto del país, a quienes se llamaba despectivamente “cabecitas negras”, a ese "aluvión zoológico", como también fue calificado desde la capital y, al igual que el tango, ganarse su lugar en la cultura nacional.  Durante mucho tiempo se tuvo que luchar con la llamada Música Culta, de índole puramente europea y tal vez sortear el viejo dilema implantado por Domingo F. Sarmiento en su concepto de “Civilización ó Barbarie”, es verdad; para cierta clase social que imponía las costumbres, la música folklórica era una especie de “barbarie”.

Fueron Los Reyes Magos que me trajeron mi primera guitarra.





03 de Enero de 1964- 
Carta original de mi puño y letra -03/01/1964- 8 años



Aquél niño de 8 años que era Yo, le pide a los Reyes Magos en su cartita: “una mandolina y un carting infantil”. 
Matasellos original (tinta húmeda en negro-izq.) Estafeta Nro. 1-Llavallol













Y el 6 de Enero, Día de Reyes, el hermoso obsequio recibido será una Guitarra pequeña de madera a escala de una guitarra clásica, y también un auto de carreras a pedal. Aquella GUITARRITA abrió las puertas al Músico que soy hoy.

Aunque mis verdaderos Reyes Magos ,todos lo saben, fueron mis Padres: Aída Croce de Bazán y Marcos Bazán.


Cartita en la cual pido "una mandolina infantil" (me trajeron una guitarra)

14 de Octubre de 1966
Desde un Festejo del Día de la Madre en la Escuela Manuel Belgrano, en el cual me eligieron para cantar una canción a las Madres, en adelante, comienzo a actuar en Peñas, Clubes, Festivales en Canto y Guitarra, o acompañado por otros Guitarristas.  Aunque probablemente, desde el 17 de Agosto de ese año ya me habían propuesto cantar en un acto escolar en la misma Escuela M. Belgrano Nro. 71 (Ex lainez 42) de Llavallol, Provincia de Buenos Aires.
02 de Agosto de 1967 –
El día de mi Cumpleaños mis Padres me regalan una Guitarra de concierto, con la cual comencé a estudiar Música en el Conservatorio D´Andrea, con el Profesor Reinaldo Lewis, luego con Ramón Agustín Aguilar, también con Vicente Gianturco, y luego con Rolando Quiroga, con Irma Matilde Ramos nuevamente en el Instituto D´Andrea.
1967-1968- Comencé mis primeras clases formales de Música (Teoría, Solfeo, Guitarra) con el Profesor Reinaldo F. Lewis adscrito al Conservatorio D’Andrea (luego retomaría clases con la Profesora Irma Matilde Ramos en CABA- Calle Cangallo -hoy Juan Domingo Perón- Buenos Aires-Capital Federal-Rep. Argentina).
Trío "los cuervos" izq. Ramón Agustín Aguilar

Paralelamente mi Padre contrató a un Profesor particular, un gran artista y ejecutante criollo y cantor popular; Don Ramón Agustín Aguilar, lo apodaban "manos brujas" (era hijo natural de José María Aguilar, uno de los guitarristas del Gardel), comprovinciano de mi Papá, y –como todo cordobés- amante del vino.  Aguilar vino a significar mi acercamiento a muchos ritmos y acompañamientos, materia casi vedada para la educación formal de la guitarra clásica. Además íbamos a tocar a Peñas y accedía a sitios populares, los cuales frecuentaba mi Maestro. Tenía que aprender a seguirlo en los acordes y en el ritmo, en los recursos del acompañamiento y así fui amalgamando mis conocimientos de guitarra clásica con los de la guitarra llana y popular.

Peña AVIC
                                                                                               














Lo cierto es que desde 1967 ó 1968 se comenzaron a suceder mis primeras en público. 
La complementación de los estudios se fue dando con otras clases particulares con Vicente Gianturco, otro gran guitarrista. Así se complementaba también con Rolando Quiroga, Maldonado, en la Asociación Viajantes Industria y Comercio (AVIC), asociación Gremial a la cual pertenecía mi Papá.
Allí tuve algunas de mis primeras actuaciones. Aunque la primera actuación fue probablemente en un acto patrio ó del Día de la Madre, en mi Escuela Primaria. Era en la Escuela Nacional 42, en Llavallol. Luego actué en la Polonesa,
en el Teatro Cosmopolita, en el Club Atlético Llavallol, en el Festival de Tango y Folklore de Llavallol (esta vez pisé escenario junto a un acompañante; Adrián Gonzalez) y ese día actuaría José Larralde, Víctor Velázquez, Waldo Belloso y Zulema Arcayaga, artistas consagrados.

Porque en mi ciudad de Llavallol, en los años ´70, mi padre era miembro de la Comisión Directiva que organizó el Primer Festival de Tango y Folklore, se realizaba en el Parque del Colegio San Francisco (Luzuriaga y Moldes),  se contrataban artistas de la talla de Hernán Figueroa Reyes, el Pampa José Larralde y otros grandes consagrados de la época (por cierto tuve el honor de pisar el mismo escenario que él pisaría horas más tarde, él como número de cierre, mientras yo hacía mis primeras armas en público más ó menos a los 12 años), Victor Velázquez y todos los artistas que sonaban en esa época, que sería largo enumerar. Luego se hicieron otras presentaciones en el Club Juventud Unida de Llavallol (Antartida Argentina 2250).  El Municipio de Lomas de Zamora decidió no quedarse atrás y planteó su propio Festival en el Parque Lomas (actualmente Parque Municipal Eva  Perón, Molina Arrotea 2295),  trayendo grandes artistas.



Parque Colegio San Francisco de Asis- Festival de Folklore


En el ´71 trabajaba yo en Municipalidad de Lomas de Zamora y era mi Jefe el Sr. Castro (no recuerdo su nombre, lamentablemente). El Edificio municipal está en la Calle Manuel Castro, histórico familiar de mi Jefe. Pero, lo más significativo es que era nieto del legendario Payador MARTÍN CASTRO. En esos años rondaría los 89 años, cerca de su fallecimiento. En algún Cumpleaños llevé la guitarra a la oficina, y desde entonces yo era la atracción de las reuniones en el trabajo. Mi Jefe posibilitó y me invitó a cantar en un Festival en el Parque Lomas de Zamora. Esa noche el número principal era Don Horacio Guarany.
Así es que En 1971 actué en el Parque Lomas (hoy Parque Evita), y ese día actuaba como figura máxima Horacio Guarany, (tuve la suerte de actuar en el mismo escenario como uno de los “teloneros” un 12 de Octubre de 1971). además ese día recuerdo estaba de Coco Díaz,

No sé si algún artista puede llevar en la mente un registro exacto de los sitios donde haya hecho presentaciones. Lo cierto es que canté en Colegios, Clubes, Festivales desde aquellos años a la fecha. Trataré de reflejar algunos, otros se me han ido de la memoria.

miércoles, 21 de agosto de 2019

La maldición de KOKULKA

En la esquina de Wilde y Cuyo en Llavallol, en la escalinata de la ochava, solía dormir un borracho de aspecto eslavo, que se apellidaba “Kokulka”. Este extraño personaje, con las mejillas rojas y de hablar extraño, solía asustar a los niños. Se lo pasaba borracho en esa esquina.
Parece que era el dueño de la propiedad en la cual se guarecía apenas, vivía en la calle. Algún problema económico le hizo perder su casa, y deambulaba, merodeando su puerta y sus candados. 
De niño me habían regalado un muñeco de trapo, al que mis padres le llamaron “Pipo”, yo le llamaba “Kokulka”, siempre me dio miedo y lástima la condición de ese hombre.
Luego se instaló allí una familia japonesa que alquilaba una parte y en el local de la esquina pusieron una Tintorería. El japonés se llamaba Senso Teruya, y también bebía mucho, solía emborracharse, hacía una especie de artesanías tipo ikebana con troncos tratados con algún barniz. Su esposa era muy delicada y hablaba bajito, con mucho respeto. Tenía por lo menos tres hijos, dos varones y una muchacha, creo recordar. Esa propiedad, pareciera tenía alguna maldición.  Cuando falleció el padre de familia, Senzo, fuimos con mis padres, a presentar nuestros respetos a la familia. Nos sorprendió que nadie lloraba, estaban en una celebración y sirvieron algunos manjares. Luego vimos que la japonesa se quedó atendiendo la tintorería, y ocasionalmente la ayudaba alguno de los hijos. Pero los hijos también estaban estudiando y ya dejaron de colaborar con ella. A principios de los años ´80, ya adolescentes, los muchachos se fueron yendo a Japón. La japonesa enfermó y murió sola, estimo.
Como dije antes; la casa parecía tener alguna maldición. Volvió a quedar abandonada, como en tiempos de Kokulka (el aparente fantasma errante), y después algún vecino comenzó a cuidarla por encargo de los herederos japoneses que están en las antípodas. La casa sigue semi-abandonada, ocupada en la mitad por un vecino y sin que los dueños originales aparezcan. Misterios de mi barrio.

En Friedrichs y Aristobulo del Valle, frente a Estación Llavallol, también había otra “casa embrujada”…, pero esa es otra historia.   

Aerolíneas Argentinas -Curso Técnicas de Redacción


Certificado de uno de los Cursos realizados en mi Empresa, en el Edificio de Paseo Colón 181 -CABA (Buenos Aires -Capital Federal, 1990).