Por las Madres,
todas, las que se quedaron solas, todas, las que esperan, todas, las que no
pudieron ser, todas, las que fueron -contra viento y marea-, todas, las que ya
no están –pero sentimos siempre su presencia-, todas, las de la Plaza de Mayo,
TODAS. Aquí en Venezuela en Mayo. No por un día "comercial", un
momento para compartir, para Homenajearlas. Este Viernes, desde las 2:00 pm y
Sábado, desde 10:00 am, en el Mucumbarila. ENTRADA LIBRE y GRATUITA
Entradas populares
-
"EL RINCÓN DE LOS MUCHACHOS" Rincón de los Muchachos Un muchacho y un rincón en un espacio de amor va pincelando es...
-
Recently Opened is the modern, highest and longest teleférico in the world. Takes an hour to ascend from a plateau in the Andes 10,25...
-
Al Maestro Oscar Miguel Murillo lo conocí aproximadamente en 1968. Fue en una caravana que pasaba por la Plazoleta Doyhenard (Ascasubi y Do...
-
El encuentro estaba pautado en esta hermosa casa histórica, con reminiscencias del pasado y el re-encuentro de Poetas, artistas plásticos y ...
-
Hablar de IVEN, es remontarse a 20 años atrás.., cuando, -desaparecida la figura emblemática de Alí Primera- salvo honrosas excepciones, ...
-
Si lo que buscas es: días de playa, palmeras naturales, aguas transparentes y cálidas del Mar de los Zargazos ó Caribe, corales, habla hi...
-
Poeta, creador audiovisual, Tecnólogo y cultor popular, artesano, educador, constructor, luchador social revolucionario. Al...
-
Entre las 314 islas que integran el frente Caribeño de Venezuela, se encuentra la Isla de Margarita, una de las mayores Islas de Sotavento,...
-
Disco digital "Antología Criolla y otras perlas" por Perla Argentina Aguirre En primer término, debería considerar que este no es...
-
El tema musical oficial de la VI Feria Internacional de Turismo de Venezuela (FITVEN) -22 al 25 Octubre a realizarse en Isla de Margarita- h...
miércoles, 9 de mayo de 2018
domingo, 22 de abril de 2018
Visitas Familares a la ciudad de las nieves eternas -Silvia
22 ABRIL 2017 –Hace un año llegaba desde Buenos Aires mi querida Prima
Silvia a visitar Venezuela, por primera vez , y ha dejado gratos recuerdos que
estaba meditando. Mi prima, ahijada de Mamá,
a quien vi crecer y convertirse en señorita, y luego, al casarse con
Rubén, ya esposa y madre de dos niños, tengo el orgullo de ser padrino de su
hija María Eugenia.
Silvia llegó al Aeropuerto Simón Bolívar y debió recorrer el largo pasillo, ya que la cinta transportadora esa vez falló.., hizo la interconexión entre Aeropuertos y llegó al despacho de los vuelos nacionales para volar a Mérida, luego de las poco más de seis horas de vuelo por Aerolíneas Argentinas, desde Buenos Aires. Aquí la esperábamos en El Vigía (aeropuerto alternativo que se ha vuelto fijo desde hace unos años), para venir hasta la ciudad de Mérida, la de las más altas cumbres de Venezuela, la de las nieves eternas, una ciudad de "eterna primavera".
Al día siguiente nomás de su llegada era el Cumpleaños de mi suegra y compartió una pequeña celebración que se le hizo. Así fuimos hacia el páramo a comer Parrilla Argentina a “Valle Hermoso”, el Parque de Scarpecio, donde siempre vamos los argentinos en Mérida a comer y pasar un buen rato. Otros días fue en la Panadería del Centro Comercial Garzón, y otros Centros Comerciales nuevos, el Estadio Metropolitano que se hizo en 2007 para la Copa América, las instalaciones de Trol Cable, el nuevo Teleférico Mukumbarí y establecimientos turísticos, disfrutando algunos días en familia, de descanso y también devoción, ya que en Mayo se hacen las oraciones a la Virgen María. Ya que ella también es Cursillista, nos habló de su experiencia en la formación religiosa. El Padre Gerardo se estrenaba como nuevo cura de la comunidad y también la Capilla fue centro de cantos y meditaciones cercanas al excelente Centro turístico de alta calidad como lo es la Hacienda San José.
Al día siguiente nomás de su llegada era el Cumpleaños de mi suegra y compartió una pequeña celebración que se le hizo. Así fuimos hacia el páramo a comer Parrilla Argentina a “Valle Hermoso”, el Parque de Scarpecio, donde siempre vamos los argentinos en Mérida a comer y pasar un buen rato. Otros días fue en la Panadería del Centro Comercial Garzón, y otros Centros Comerciales nuevos, el Estadio Metropolitano que se hizo en 2007 para la Copa América, las instalaciones de Trol Cable, el nuevo Teleférico Mukumbarí y establecimientos turísticos, disfrutando algunos días en familia, de descanso y también devoción, ya que en Mayo se hacen las oraciones a la Virgen María. Ya que ella también es Cursillista, nos habló de su experiencia en la formación religiosa. El Padre Gerardo se estrenaba como nuevo cura de la comunidad y también la Capilla fue centro de cantos y meditaciones cercanas al excelente Centro turístico de alta calidad como lo es la Hacienda San José.
Se atrevió a venir cuando en el mundo entero se vociferaba las mil
atrocidades sobre el “régimen” de Maduro en Venezuela, la represión, la
“dictadura”, y no se cuantas sandeces más que siempre hace la derecha
internacional sobre los gobiernos que no son sumisos al imperialismo (como en
Nicaragua actualmente).
Pero bueno, disquisiciones políticas aparte, tenemos gran afinidad con
las ideas de Silvia. Siempre las tuvimos desde jóvenes (ambos).
Presencié las galanterías de algunos de sus pretendientes cuando era nuestra vecina allá en Llavallol. Ella trabajaba en la Empresa Nacional de Telefonía –ENTEL- en Capital, y viajaba todos los días ida y vuelta hasta su hogar. Agraciada con su porte, gracia, simpatía, carácter y atractivos, era muy apreciada por vecinos, amigos y conocidos. Tanto es así, que creo recordar algunos de sus galanes, que la cortejaban. No mencionaré sus datos, pero han sido luego buenos amigos y excelentes personas de bien. Es decir; se apreciaba en los modales y comportamiento que , -sin llegar al requerimiento de un estrato acomodado, ó “condición social”, implicaba individuos con dedicación al trabajo, al estudio, a la buena música, y gustos similares. Claro que eso solo ocurría en aquellos años. En esa época aún se estilaban como “buenas costumbres”, que las muchachas solteras no salieran solas en las primeras citas con amigos, pretendientes, y entonces los hermanos menores hacían de “Chaperones”, es decir: “cuidadores” (estorbos; para mejor entendimiento) entre la supuesta parejita, que no hacía sino conversar y algunas miradas cómplices, alguna caricia inocente. Pues tanto era así, que con mi Primo Paty, accedíamos gustosamente a acompañar a mi prima, cuando alguno de sus prospectos de novio, la invitaba a salir. Éramos los invitados de rigor, y recibíamos algún obsequio del pretendiente; es decir –no sé si para alejarnos de la escena-, el supuesto candidato nos ofrecía amablemente algún dinero para ir a comprar helados ó golosinas, sandwichs (-si queiren-…, -nos decía- …je ¿no íbamos a querer?) y salíamos corriendo, olvidando nuestra férrea tarea de cuidar de la dignidad de nuestra prima. Claro que, nuestra tardanza –para frustración del susodicho- nunca era mucha, y regresábamos vigilantes a compartir la merienda. Estas invitaciones podían incluir salidas con entradas al Cine, a la Piscina, ó alguna reunión social, en la cual también estábamos invariablemente incluidos los acompañantes fijos, indeseados (por el caballero de turno).
Presencié las galanterías de algunos de sus pretendientes cuando era nuestra vecina allá en Llavallol. Ella trabajaba en la Empresa Nacional de Telefonía –ENTEL- en Capital, y viajaba todos los días ida y vuelta hasta su hogar. Agraciada con su porte, gracia, simpatía, carácter y atractivos, era muy apreciada por vecinos, amigos y conocidos. Tanto es así, que creo recordar algunos de sus galanes, que la cortejaban. No mencionaré sus datos, pero han sido luego buenos amigos y excelentes personas de bien. Es decir; se apreciaba en los modales y comportamiento que , -sin llegar al requerimiento de un estrato acomodado, ó “condición social”, implicaba individuos con dedicación al trabajo, al estudio, a la buena música, y gustos similares. Claro que eso solo ocurría en aquellos años. En esa época aún se estilaban como “buenas costumbres”, que las muchachas solteras no salieran solas en las primeras citas con amigos, pretendientes, y entonces los hermanos menores hacían de “Chaperones”, es decir: “cuidadores” (estorbos; para mejor entendimiento) entre la supuesta parejita, que no hacía sino conversar y algunas miradas cómplices, alguna caricia inocente. Pues tanto era así, que con mi Primo Paty, accedíamos gustosamente a acompañar a mi prima, cuando alguno de sus prospectos de novio, la invitaba a salir. Éramos los invitados de rigor, y recibíamos algún obsequio del pretendiente; es decir –no sé si para alejarnos de la escena-, el supuesto candidato nos ofrecía amablemente algún dinero para ir a comprar helados ó golosinas, sandwichs (-si queiren-…, -nos decía- …je ¿no íbamos a querer?) y salíamos corriendo, olvidando nuestra férrea tarea de cuidar de la dignidad de nuestra prima. Claro que, nuestra tardanza –para frustración del susodicho- nunca era mucha, y regresábamos vigilantes a compartir la merienda. Estas invitaciones podían incluir salidas con entradas al Cine, a la Piscina, ó alguna reunión social, en la cual también estábamos invariablemente incluidos los acompañantes fijos, indeseados (por el caballero de turno).
Con el paso del tiempo, los “guardaespaldas” fuimos perdiendo terreno,
algo nos habrá dejado mal parados, ó la moda nos apartó de escena. Otro de sus pretendientes, haciendo alarde de
no se qué.., un día en una reunión (uno de esos Festivales folklóricos/Asados/Peñas,
en los cuales mi Papá estaba en la organización, y a veces yo cantaba), decía
que uno de estos candidatos, llegó a comer como 10 ó 15 huevos fritos. Creo que
ese fue el último día que fue visto por las inmediaciones. No sé si nos causó gracia,
asombro ó terror. Y ¿Cómo olvidar el gran amigo de la familia, también prendado
de Silvia, que en una fiesta, al descorchar una botella, descerrajó su pantalón
quedando en paños menores (menos mal que no se hizo otros daños)? Ese también
se perdió por un tiempo -no sabemos si por la bochornosa escena-, y luego se fue a la Provincia de Misiones.
¡ que vida la de Silvia ¡. Su
infancia fue de lujo y elegancia, ya que vivía en una mansión –creo en la calle
Vallejos -, cerca de la Estación Antonio Devoto - Villa Urquiza-, su Padre era
militar y tenían un buen status de vida. Lo cierto es que recuerdo esa casa, cerca
de la estación de tren, desde donde salíamos con mi primo a espiar el Cine de
la zona, ya que él conocía un escondrijo por donde podíamos entrar. Asimismo
los juegos, -nada inocentes-, de arrojar un balde de cal a los transeúntes,
montados sobre un árbol, detrás de la pared que daba hacía la calle que va
hacia la vía del ferrocarril. Es que mis Primos Carlitos y Paty eran tremendos,
y yo me plegaba a sus andanzas de escondernos bajo las vías del tren ó la
terraza de la casa de mi tío Juan Carlos.
Junto a mis primos Graciela, Claudia, Carlitos, Alejandro (los más
contemporáneos) tuvimos una linda infancia y adolescencia, que compartíamos en
la casa de mi Abuela materna, Ángela en Villa Pueyrredón (nosotros llamamos
“Devoto”), con sus inolvidables domingos de ravioles caseros, la masa la
preparaba el día anterior.., las tortas de Tía Elsa ó Susy, los matambres que
hacía Tío Victor, y en diciembre las “quiquiriquiatas”, en fin exquisiteces
inolvidables.
Pero volvamos a Silvia, cuando tuvo la edad de conducir y carnet de
manejo de vehículos, ya tenía una motoneta, Siambretta creo, que le había
regalado su Padre –si mal no recuerdo- de color marrón, impecable, y era la
sensación del momento. Luego, más tarde- se la vendió a mi Papá, que salía a cumplir
sus tareas – de distribuidor, levantar pedidos, reparto de mercaderías -, habiéndole
adosado un side-car, que le había hecho construir, que parecía el “supercar”
(una serie infantil con muñecos, de la época),
y también en los fines de semana nos llevaba de paseo en esa especie de
tándem, convertido en “triciclo”, hasta le puso una capota, e íbamos guarecidos
de la lluvia y el mal tiempo. Como mi viejo, junto con Mamá, era un gran
luchador social, siempre bregó por las mejores condiciones del barrio, y era Dirigente
de la Sociedad de Fomento Alto Verde, con la cual se consiguieron desde
alumbrado público, asfalto, plazas, escuelas, hasta la que es hoy la
Universidad de Lomas de Zamora. Por sus vinculaciones con autoridades;
organizaba desfiles en las fechas patrias, con visita del Intendente, bomberos
y en los Carnavales se organizaban uno de los mejores “Corsos” del Partido de
Lomas de Zamora. Las Comparsas más representativas de la zona se disputaban la
oportunidad de participar en los desfiles. El Club Juventud Unida de Llavallol
recibía a los Artistas más relevantes del momento; allí debutó Sandro, llegaba
Sergio Denis, Palito Ortega, Los Wawancó, es decir los mejores cotizados en la
escena. Y a todos esos espectáculos íbamos en familia. Mi primo y Yo, corriendo
por las escaleras, por la terraza del Club (él que sale en la película “Luna de
Avellaneda), atropellando a la gente que bailaba, haciendo las mil travesuras. líamos
de paseo con el jeep de mi Papá
Por los años ´70, luego de vivir en otras casas de capital, luego de la
separación de sus padres, fue que Silvia llegó a vivir a Llavallol, ya que mi
Tía Celia compró una casa al lado de la mía, y allí llegaron a vivir junto a su
hermano –mi primo Alejandro “Paty”-.
Cantidad de correrías llegan a mi memoria. Los niños no tienen idea del
peligro, los límites y los alambrados. Para nosotros “la pampa” era nuestra, y
salíamos a correr aventuras por los campos. Una vez nos topamos con un repollo
gigante en tierras (para nosotros de nadie), porque así lo creíamos y nos lo
llevamos. Mamá asustada pedía que lo devolviéramos, pero…. ¿a quién?. Otra vez
que nuestra sed de novedades nos llevaron a esos mismos predios, nos sacaron a
tiros.
Luego mi primo tuvo una bicicleta, con la cual primero salía a vender
pollitos, de plumas amarillas brillantes como la seda, los llevaba vivos en una
caja con huequitos para que respiraran. Luego fue repartidor de productos
Bonafide; golosinas y alimentos. Luego tuvo una motocicleta. En fin, eso será
para otra historia…
¿Y Silvia?; pasaron los años y a su debido tiempo, llegó con un novio de
Capital, un gran tipo, que mi Mamá llamaba “ojitos lindos”, serio y elegante, muy familiar y simpático que
cayó bien a toda la familia. Además cantaba como Polo Román, el de Los Chalchaleros,
y tocaba el bombo que había en casa. Compartíamos el gusto por el folklore y
nos hicimos buenos compinches. Ese era el ambiente de veladas inolvidables, con
grandes guitarristas que acompañaban a mi Tía Celia, cantando tangos, y a mi
cantando folklore. Unos músicos extraordinarios como Ramón Agustín Aguilar
(hijo natural de José María Aguilar, guitarrista de Gardel), Vares, Vicente
Gianturco y hasta se acoplaba un acordeonista, Orlando Caruso.
Como no recordar los “Diciembres” que se vivían en el fondo de mi casa,
con una mesa larga y toda la famila reunida; mis Tíos; Juan Carlos, Victor, los
Primos; Susana, Silvia, Graciela, Claudia, Carlitos y Alejandro. Se sumaban los
flamantes novios ó pretendientes y todo era una fiesta. Derrochando vinos,
sidra y hasta Champagne, el excelente asado que preparaba mi Papá, y la
cordialidad y jolgorio que reinaba en las reuniones, en las que nunca faltaba
la música en vivo.
Eso trae el recuerdo. Pero ahora, compartimos algunas faltas y dolores,
ausencias. Han partido para siempre algunos familiares. El respeto y la congoja
nos oprime el corazón.
Silvia llegó al Aeropuerto Simón Bolívar y debió recorrer el largo
pasillo, ya que la cinta transportadora esa vez falló.., hizo la interconexión
entre Aeropuertos y llegó al despacho de los vuelos nacionales para volar a
Mérida, luego de las seis horas de vuelo por Aerolíneas Argentinas, desde
Buenos Aires. Aquí la esperábamos en El Vigía (aeropuerto alternativo que se ha
vuelto fijo desde hace unos años), para ir hasta la ciudad de Mérida. Ya
llegando, lamentablemente habían comenzado algunas manifestaciones en la
ciudad, y supongo eso le marcó los temores de su estancia. Desde el 19 de Abril
habían comenzado unas protestas llamadas “guarimbas”, aupadas por el sector más
radical de la oposición que no escatima en daños y agresiones incluso armadas,
ya que no son pacíficas. Debido a ese tipo de disturbios callejeros nosotros
nos tuvimos que mudar de un sitio privilegiado en el centro, en el año 2014, ya
que algunos estudiantes, y mayoría de “infiltrados” violentos (incluso
paramilitares colombianos), toman algunas calles de la ciudad causando daños
considerables. Amparados en el anonimato
y la agitación constante, mantienen en vilo a toda la sociedad por un tiempo,
buscando provocar muertes y pánico, es una especie de terrorismo (MADE IN USA,
según el Manual de Gene Sharp- OTPOR, Manos blancas), que planifica la
oposición para derrocar al gobierno, cosa a la que estamos acostumbrados porque
la hemos vivido intermitentemente, desde que asumió un gobierno socialista, y
al que nunca le han dado tregua. Como están financiados desde el exterior, la
situación dura mientras llegan los dólares y en tanto no consiguen su objetivo,
se diluyen paulatinamente. Pero el daño económico, el impacto social y los
desmanes que provocan es considerable, aparte de la pérdida de algunas vidas,
provocadas en los enfrentamientos buscados constantemente para presión
internacional alegando “derechos humanos”, cuando los abusos provienen de ese
sector radical.
No obstante se podía transitar normalmente por otras arterias, libres de
problemas, y acudir a comercios, Restaurantes y sitios de esparcimiento. Al día siguiente nomás de su llegada era el
Cumpleaños de mi suegra y compartió una pequeña celebración que se le hizo. Así
fuimos hacia el páramo a comer Parrilla Argentina a “Valle Hermoso”, el Parque
de Scarpecio, donde siempre vamos los argentinos en Mérida a comer y pasar un
buen rato. Otros días fue en la Panadería del Centro Comercial Garzón, y otros
Centros Comerciales nuevos, el Estadio Metropolitano que se hizo en 2007 para
la Copa América, las instalaciones de Trol Cable, el nuevo Teleférico Mukumbarí
y establecimientos turísticos, disfrutando algunos días en familia, de descanso
y también devoción, ya que en Mayo se hacen las oraciones a la Virgen María. Ya
que ella también es Cursillista, nos habló de su experiencia en la formación
religiosa. El Padre Gerardo se estrenaba como nuevo cura de la comunidad y
también la Capilla fue centro de cantos y meditaciones en la HSJ.
En la casa nos desayunamos diariamente con café con leche recién
ordeñada, arepas, pan y manteca, y los almuerzos preparadas por Mercedes, de la
gastronomía local, como el pabellón criollo, cachapas, sancocho (una especie de
puchero), acompañadas por jugos naturales de parchita (maracuyá), guanábana,
lechosa (papaya ó fruta bomba), guayaba, etc.. y por la tarde los mates con la
yerba mate “Picada Vieja” que trajo Silvia, además de dulce de leche típico
argentino, y a la noche algunos té de hierbas medicinales ó aromáticas, como
menta, anís, malojillo, cedrón, hierbabuena, romero, etc..
Tuvimos que luchar con una plaga de mosquitos que llegó por el extraño
calor de esa temporada, algo infrecuente, ya que el clima suele ser constante
de temperatura 20 Celsius grados todo el año, como “la ciudad de la eterna
primavera”.
El 1ro. de Mayo, aparte del consabido Mensaje Anual, el Presidente Nicolás Maduro anunció aumento salarial y el inicio de un proceso Constituyente que se realizaría el 30 de Julio, para reformar la Carta Magna, lo cual fue el signo que determinó el fin de la "guarimba", los sectores violentos cesaron sus protestas, una vez realizado dicha votación ratificada por más de 8 millones de votos.
Pero Silvia, no pudo presenciar ese momento de calma y pasividad que se logró luego de la Constituyente, ya que estuvo hasta el 26 de Mayo.
Silvia, que además es Cosmetóloga, le hizo un extraordinario tratamiento de belleza a Marlene, cosa que pude apreciar unos días luego de su partida.
Silvia, que además es Cosmetóloga, le hizo un extraordinario tratamiento de belleza a Marlene, cosa que pude apreciar unos días luego de su partida.
Apuntes Autobiográficos -I
MUDANZA I
Mudanza
es cambio, es aventura, incertidumbre, adaptación, sorpresa, es pérdida de
algunas cosas conocidas (seguridad presente) por posibilidades futuras.
Pero
volvamos tiempos pasados, a mis orígenes. Como gran Lector, mi Papá casi tenía vocación de Librero, conocí de niño su enorme Biblioteca en la calle Rincón 116 -Ciudad de Buenos Aires (hay una Parrilla-Restaurant “la Casa de Charly”, actualmente allí) ,
![]() |
| Marcos Bazán |
cerca del Congreso de la Nación Ciudad de Buenos Aires, y abarcaba estanterías repletas de libros. Lamentablemente, algunas de las únicas fotos que quedaban se me han extraviado.
Allí tenía su "Bazar Rincón", Y -quien sería luego mi Madre-, pasaba todos los días frente a ese negocio, en trayecto desde, y hacia su trabajo, las Oficinas de "Aironal" en calle Moreno, atravesando la vereda del Bazar aquél.
Cuentan que una vez, -dado que precisaba comprar un regalo para el próximo matrimonio de su hermana-, entró al Bazár-bibioteca de Papá, y así se conocieron, ambos viudos (Papá de su primer esposa, y Mamá de un novio que murió trágicamente en una accidente, antes de casarse), ambos mayores de 40........ Se casaron en 1953. No era fácil para ellos, sin tener casa propia, optar por ser Padres sin casa propia, y viviendo "clandestinamente", en la mezannina (ó altillo) que contruyó Papá entre el alto techo y la parte de atrás del local comercial. Y Mamá, cerca de los cuarenta años, aún no lograba un embarazo, quizá por preocupaciones sobre su agitada forma de vida.
![]() |
| Foto de Mamá con dedicatoria a Marcos |
De esas fotos recuerdo alguna en la cual estaba Papá sentado y al lado un cochecito de bebé en el cual estaba yo.
Otra anécdota que me viene a la mente: para que no jugara con los libros, que en esa época estaban encuadernados en cuero y eran grandes volúmenes que se podían caer y lastimarme, me había dicho: ¡ los libros muerden ! y entonces presionando un poco un libro abierto con mi pequeño dedo atrapado me mostraba como los libros mordían. Dicen que Yo remedaba en mis balbuceos de niño: ¡ los libos meden !. Lo cierto es que años despues descubrí que era verdad; los libros muerden la curiosidad y atrapan.
![]() |
| Vista actual de Rincón 116 |
Nací el Segundo
día del Mes de Agosto, pasada la mitad de la década del ´50 en la capital de la
República Argentina, la populosa metrópoli de Buenos Aires. No entre “bombos y
platillos”, sino entre“bombas” y bombillas (las bombas que desalojaron del
gobierno Constitucional a Juan D. Perón en el ´55) y las bombillas -una especie
de pitillo metálico con filtro-, con las cuales tomaba habitualmente el mate mi
Papá, al pararse religiosamente a las seis de la mañana para iniciar sus
tareas, todos los días. Nací allí, en la ciudad más elegante del país, una
ciudad bohemia que quiere presumir de Europea, sin serlo.
En
Capital nací, pero en un extremo, casi Provincia, en Av. Salvador María del
Carril. Mi Mamá, Aída Croce de Bazán, empleada de Comercio entonces, Poetisa,
militante del peronismo (Justicialismo), y además ama de casa. Mi Padre, Marcos
Bazán, comerciante, librero, intelectual, dirigente sindical, fue evolucionando
de militante de un partido Conservador a militante “clandestino” -creo yo-, simpatizante
del Partido Comunista (una simpatía secreta), luego estuvo con la Unión
Cívica Radical Intransigente del Pueblo (UCRI), y asi militaba en movimientos
políticos y sindicales. De ahí también mi vocación por la justicia social, los
debates entre sus allegados, Ambos eran
muy cultos, les gustaba el teatro, el cine, las tertulias, leían mucho. Mi papá
era ajedrecista, como luchador social, lo vi promover muchas obras para la comunidad.
Me llevaban a actuaciones en vivo de cantores populares desde pequeño. De ellos
aprendí mucho; a trabajar, a ser honesto, a no mentir.
Entre
libros me crié hasta los 6 años, la película 84, Charing Cross Road, me recuerda ese ambiente de mi niñez. El ambiente de esta película era el de mi infancia..., Parte de esos libros habían pertenecido a un negocio de venta de libros que había emprendido con algún socio creo recordar; De esas fotos recuerdo alguna en la cual estaba Papá sentado y al lado un cochecito de bebé en el cual estaba yo.
Otra anécdota que me viene a la mente: para que no jugara con los libros, que en esa época estaban encuadernados en cuero y eran grandes volúmenes que se podían caer y lastimarme, me había dicho: ¡ los libros muerden ! y entonces presionando un poco un libro abierto con mi pequeño dedo atrapado me mostraba como los libros mordían. Dicen que Yo remedaba en mis balbuceos de niño: ¡ los libos meden !. Lo cierto es que años despues descubrí que era verdad; los libros muerden la curiosidad y atrapan. Allí, en la zona de Congreso, en el negocio de mi Papá se forjaban mis primeros años, me retrotrajo, y ahora lo recuerdo......., la japonesita Sukié, de la Tintorería, quizá la primera niña que me deslumbró, allá en Buenos Aires -Capital Federal, a mediados de los años 50.
Otra anécdota que me viene a la mente: para que no jugara con los libros, que en esa época estaban encuadernados en cuero y eran grandes volúmenes que se podían caer y lastimarme, me había dicho: ¡ los libros muerden ! y entonces presionando un poco un libro abierto con mi pequeño dedo atrapado me mostraba como los libros mordían. Dicen que Yo remedaba en mis balbuceos de niño: ¡ los libos meden !. Lo cierto es que años despues descubrí que era verdad; los libros muerden la curiosidad y atrapan. Allí, en la zona de Congreso, en el negocio de mi Papá se forjaban mis primeros años, me retrotrajo, y ahora lo recuerdo......., la japonesita Sukié, de la Tintorería, quizá la primera niña que me deslumbró, allá en Buenos Aires -Capital Federal, a mediados de los años 50.
Como
trabajaban ambos, pasé parte de la infancia en casa de mis abuelos. Una abuela
que hacía trabajos de Costurera, de carácter severo y que matizaba su conversación
con muchos refranes. Elaboraba unos ravioles exquisitos, y un abuelo trabajador
de la construcción, excelente albañil y hombre sencillo, cariñoso con su
familia. Algunos días me llevaban a un Jardín de Infancia. Y, cuando
rescindieron el contrato de alquiler del local que ocupaba Papá –y que
frecuentemente utilizábamos como vivienda en un “altillo” (mezzanina construida
en madera por mi Papá en el interior del negocio), quizá por sospechas que
acusaban a mi Padre de izquierdista, se quedó sin su fuente principal de
ingreso; aquél comercio muy bien ubicado en una calle céntrica de la capital.
En tanto pudiera ser también por la militancia de Mamá en el peronismo, aunado
a la tendencia de su esposo, no eran “confiables” y a ella también se le liquidó
su sueldo y se le sugirió abandonar el empleo, abonándole una alta suma para su
retiro. Aprovechando que Mamá tenía unos ahorros, la venta de alguna mercancía
del local, el monto de las compensaciones laborales, fueron equipando la casa
de aquella lejana población en el campo. Sin embargo luego recuerdo que hasta
mis cinco años continuamos viviendo en la mezzanina del negocio de mi Papá en
la gran ciudad. Viajábamos en tren hacia la casa algunos días, desde allí era
sacrificado y lejano el sitio de trabajo de ellos. Es recién cuando le piden la
entrega del local a mi Padre y Mamá también queda sin trabajo, y así, partimos
definitivamente a la provincia, a descubrir el campo, el gaucho, el corazón de
La Patria verdadera.
Desde muy pequeño me llevaban en el período de Vacaciones Anuales, a la Balnearia ciudad de Mar del Plata, de la cual Mamá siempre estuvo enamorada.
martes, 10 de abril de 2018
ABRIL

- - A B R I L -
I
Has
vuelto, dulce abril,
con tu
gracia inmutable
ya
alfombras los senderos
con
hojarasca muerta,
la
humedad de la lluvia,
es
savia en que te nutres,
y
danzas en las calles
de la
ciudad desierta.
II
Recorres
todo el parque
con
renovado gozo,
desde
el año pasado,
recién
hoy lo visitas,
que
bien le ha hecho tu lluvia
a la
sedienta tierra
con
contagiosa magia
al
paseo me invitas.
III
Ya va
asomando el alba,
don Sol
viene más tarde
pues al
irse el verano
ya no tiene
horas extras,
¡Pobre Don
Sol, es hora
de que
tome un descanso!
tuvo
tres largos meses
al pie
de la palestra.
IV
Muy
perezosamente
despiertan
los hogares
Mamá
recuerda entonces
que el
niño va a la escuela
y Papá
sus tareas
de
nuevo ha comenzado,
Mamá
anda presurosa
mientras
teje la abuela.
V
Es
tiempo de trabajo
¡Afuera
la modorra!
¿Sientes
el tibio sol
que tu
piel acaricia?
ya
bandadas de niños
con
guardapolvos blancos
semejan
palomitas
en el
País de Alicia.
VI
¿Y los
muchachos…..?
mira
que alegres los muchachos
tu
tibieza les infunde
deseos
de conquista.
Ya van
al secundario
con
aire donjuanesco
creyendo
suyo el mundo
que
Dios puso a su vista.
VII
¡Qué
grato tu paseo, Abril,
me fue
muy grato !
más…,
hace frío afuera,
te
invito a nuestra mesa,
la
lumbre está encendida,
¡que
hermoso el leño ardiendo!
¡que
tibio está aquí en casa!
afuera
hay niebla espesa
VIII
Abril,
ya te extrañaba,
¡me
fatigó el verano!
retomaré
aquel libro
que
quedó en el olvido
mientras
los niños juegan
y Papá
lee el diario
nuestro
hogar reconforta
con su
calor de nido
IX
Porque
tu eres todo eso, Abril,
eres promesa
de días
venturosos,
de goces inefables,
de
hogareñas veladas,
de infinita ternura,
Yo te
aguardaba ansiosa
al filo de las tardes
http://antologialiterariaactual.blogspot.com/2010/04/abril.html
Poesía de Aída Josefa Croce de Bazán
(de su Libro "Plenitud Otoñal")
http://antologialiterariaactual.blogspot.com/2010/04/abril.html
Poesía de Aída Josefa Croce de Bazán
(de su Libro "Plenitud Otoñal")
Consulta para solicitar Libro: 0058-274-657 69 75, 0058-416 473 74 26
Etiquetas:
Abril,
Aída Croce de Bazán,
Poesía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








